viernes, 11 de enero de 2013

SITUACIÓN JURÍDICO-ADMINISTRATIVA DE LAS VICTIMAS Y FAMILIARES TRAS UN SINIESTRO VIAL

En el mes de Noviembre tuve la suerte de poder coordinar un grupo de trabajo en las "I Jornadas de Educación y Seguridad Vial de Extremadura" el cual versaba sobre  "la situación jurídico-administrativa de las victimas y familiares tras un siniestro vial".

A CONTINUACIÓN OS EXPONGO LOS RESULTADOS DEL GRUPO:
 Tras un siniestro vial, las víctimas y familiares se quedan desprotegidas en muchos casos. A falta de una ley específica que regule sus derechos (comparativamente similar a la ley sobre violencia de género), conviene analizar si es necesario legislar estas cuestiones: obligaciones jurídico-administrativas para agilizar procesos que en algunos casos se demoran años y se hacen interminables; creación de unidades judiciales en los juzgados donde atender específicamente estos casos; dotar de volumen a las Unidades de Atención a las Víctimas de Accidentes de Tráfico con personal especializado (psicólogos, criminólogos, abogados, etc.), y no mediante personal no cualificado; sin que quede la impresión de abandono a las víctimas y familiares, o que estos tengan que navegar a la deriva sin una orientación general común. Se trataría de unificar criterios, y valorar la influencia y repercusión de las recién creadas UVAT, partiendo de experiencias conocidas como el caso de Badajoz, y las que han iniciado su actividad a través de la DGT. El dolor de las víctimas y familiares es incalculable, y por ello merece una atención especial. En condenas por un DCSV, muchas veces desproporcionadas con respecto a los daños causados, a las víctimas y familiares les queda una sensación de penalización impropia o insuficiente. La creación de las UVAT, ¿puede ayudar o paliar estos déficits o carencias, o situaciones desproporcionadas? ¿De quién deben depender? ¿Qué asistencia y recursos tendrán?
Para empezar queremos hacer desde este grupo de trabajo  un reconocimiento a esas víctimas de los siniestros viales, tanto a las víctimas implicadas de forma primaria como secundaria, las cuales se ven inmersas en situaciones postraumáticas, siendo afectadas a distintos niveles como pueden ser los personales, familiares, laborales, sociales, etc.
Siempre que hablamos de víctimas de tráfico pensamos solo en aquellos que han tenido el accidente en sí y nos olvidamos de esos familiares y amigos que han perdido a un ser querido o ese accidentado que ya no va a poder valerse por si mismo y tendrá que contar para todo de las personas que le rodean. Según las estadísticas del año 2011 hubo alrededor de 117.00 victimas primarias (las que sufren el siniestro vial), pero a este número hay que añadirle a las victimas secundarias (que pueden ser los padres, marido, mujer, hermanos, etc.) por lo  que la cifra se multiplicaría llegando a ser escalofriante.
Las víctimas sufren carencias, no saben donde acudir y en ocasiones reciben informaciones contradictorias, y como tónica general no saben que hacer después del accidente. Por eso la Administración debe de hacer un esfuerzo para mejorar esto, ya que son muchas las victimas cada año.

Las primeras ideas que surgieron de las fichas de trabajo son:
  •  Que se haga un estudio a fondo de las necesidades de las victimas.
  •  Formación de los Agentes de Tráfico para tratar a esas victimas en sus primeros  momentos, antes de la llegada de los profesionales (psicólogos); y que tengan  sensibilización a la hora de dar malas noticias.
  •  Aparte de las ayudas que se destinan a las asociaciones que ayudan a las  victimas (que asciende en el año 2012  a 450.000 euros), se destine parte a las  personas en concreto, adelantándole el dinero que le pudieran dar por las  indemnizaciones.
  •  Orientación legal.
  •  Revisión del baremo de indemnizaciones, que esta muy por debajo de la media europea.
  •  Convenio entre comunidades por la asistencia medica, ya que si tienes el siniestro vial en una comunidad distinta de tu municipio te tienes que desplazar 
  • hacia esta para las revisiones, con el consiguiente gasto económico del propio paciente.
  • Resocialización de la victima.

Y llegamos a una conclusión muy acertada que es la creación de un a "Ley de protección integral de las victimas de siniestros viales", (esta seria algo parecido a la que existe actualmente de violencia de género) en donde se recojan todas estas propuestas y se lleve su aplicación en todo el término nacional, incluso se propone la creación de un juzgado especial para los delitos contra la seguridad vial y que en él las victimas estén separadas físicamente del infractor.

Otro punto tratado en este grupo es la creación de las Unidades de Atención a las Victimas de Accidentes  de Tráfico (UVAT) recientemente creadas por la DGT; pensamos que su creación viene por la preocupación actual de la "victima" en el contexto social, olvidada últimamente por el Gobierno y fijándose sólo en el infractor.

Creemos que es una buena noticia, pero tenemos poca información de como van a funcionar. Según se ha visto y hemos leído estas unidades (presentes en todas las Jefaturas provinciales) sólo se dedicarán a informar a la victima de donde puede dirigirse e informarse, dependiendo de las necesidades de la misma, como por ejemplo el teléfono de los asistentes sociales de su municipio, abogado de oficio, colegio oficial de psicólogos, etc.
 
Al respecto de estas unidades se comentó la existencia de un protocolo de actuación del Ayuntamiento de Badajoz en el que intervienen un abogado, un psicólogo y apoyo técnico-policial, en la que hacen algo parecido, pero la distinción que tienen con la anterior es que las victimas agradecen el trato personal y humano recibido, cosa que no pasa con las unidades creadas de la DGT.

Si queréis descargar el documento del grupo de trabajo pinchar en el siguiente ENLACE y si lo publicáis citar la fuente que viene en el documento, gracias.

Publicar un comentario

También te puede interesar